Trump aprieta: congela las propiedades del gobierno de Maduro

Mientras las conversaciones de gobierno y oposición van a paso de morrocoy en Barbados, Donald Trump pisa el acelerador de sanciones y la noche del lunes firmó una orden en la que bloquea todos los activos, bienes o propiedades (como se la quiera llamar) del régimen de Maduro para poner al rojo vivo la presión que busca salir de un socialismo devastador instaurado por su predecesor Hugo Chávez.


"Todos los bienes e intereses en bienes del Gobierno de Venezuela que se encuentran en Estados Unidos (...) están bloqueados y no pueden transferirse, pagarse, exportarse, retirarse ni negociarse de otra manera", dice la orden ejecutiva.

La designación coloca al gobierno venezolano en la lista de los adversarios de Washington, donde están Cuba, Corea del Norte, Siria e Irán.

En la carta enviada por Trump a las dos cámaras del Congreso, explica que tomó la decisión, entre otras razones, por la continua "usurpación" del poder por parte del gobierno en disputa que lidera Maduro.

Igualmente, argumenta la medida, a los abusos de los derechos humanos, arrestos y detenciones arbitrarias, la restricción de la prensa libre e intentos continuos de socavar al presidente interino Juan Guaidó y a la opositora Asamblea Nacional.

La orden explica que el término "gobierno de Venezuela" incluye el Estado, cualquier subdivisión política, agencia o instrumentalidad, incluido el Banco Central de Venezuela (BCV), Banco de Desarrollo de Venezuela y Petróleos de Venezuela, S.A. (Pdvsa), esta última ya sancionada por EE.UU.

Aunque la orden no es un embargo comercial formal -elude al aún considerable sector privado venezolano-, representa la medida más dura de Estados Unidos dirigida a destituir a Maduro desde que el gobierno de Trump reconoció al líder opositor Juan Guaidó como presidente legítimo de Venezuela en enero.

Las propiedades e intereses de personas designadas por el secretario del Tesoro y el secretario de Estado también están bloqueadas. La medida, que además prohíbe a los estadounidenses hacer negocios con el gobierno de Venezuela, entra en vigor inmediatamente.

Dentro de la orden se estipulan dos excepciones: las transacciones para la conducción de oficinas federales por parte de empleados, beneficiarios o contratistas y las relacionadas con la provisión de artículos como comida, ropa y medicina "destinado a ser utilizado para aliviar el sufrimiento humano".

Trump ya había adelantado la semana pasada que estaba contemplando imponer esta estricta sanción al régimen, en vista de los apoyos que estaba recibiendo Maduro por parte de China e Irán.



La escalada en la presión es la antesala a las sanciones que anunciará este martes Washington contra Caracas en la Conferencia Internacional por la Democracia en Venezuela, organizada por el Grupo de Lima en Perú para abordar la grave crisis en el país caribeño. El asesor de seguridad nacional de EE UU, John Bolton, adelantó este lunes que detallará “amplias” medidas que tendrán "muchas consecuencias potenciales". El encuentro contará con la participación de 59 países y tres organismos internacionales: el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y la Unión Europea. Bolton también advirtió a China y a Rusia que el apoyo continuo al régimen venezolano "podría afectar al pago de su deuda después de la caída de Maduro".


Las sanciones más duras

Desde 2017, Trump viene apretando el alicate de las sanciones contra Caracas, pero este año ha aplicado las más duras, que vislumbran un panorama oscuro en una economía ya de por sí en situación de colapso. Las restricciones a la venta de petróleo impuestas en marzo —que comenzaron a hacerse efectivas en mayo— significaron una disminución sustanciosa del flujo de efectivo del régimen de Maduro y desataron una crisis por la escasez de combustible en el país, que se ha sorteado parcialmente con el uso del oro de la nación y con la impresión de dinero inorgánico que ha echado más leña al fuego de la inflación, de por sí la más elevada del planeta.

Hace unas semanas, la congelación de las empresas y los señalamientos a involucrados en el Clap (Comités Locales de Abastecimiento y Producción) —el programa asistencial con el que ha paliado desde hace tres años la escasez con alimentos importados vendidos a precios subsidiados, tras un complejo esquema de corrupción— suponía un golpe duro al instrumento que ha usado el chavismo para el control político. De él dependen al menos 16,3 millones de venezolanos, un número que ha ido en aumento, según datos de la Encuesta de condiciones de vida del venezolano de 2018. Este mismo estudio reveló que, en medio de la peor crisis económica que atraviesa el país, al 90% de los venezolanos no le alcanzan los ingresos para cubrir los alimentos y que el 51% de los hogares está en situación de pobreza.

Un posible embargo económico total encontraría al país en su peor momento, con una hiperinflación que cumplirá dos años en noviembre, una de las más prolongadas. Además, el sector productivo está totalmente postrado, especialmente el sector agrícola, y la reconversión de la moneda realizada hace apenas un año ya ha sido devorada por el dólar que es la moneda de facto. En Caracas, desde una carrera de taxi hasta un perrito caliente callejero, una consulta médica, ropa y zapatos en centros comerciales se pagan en dólares.

La semana pasada, el Fondo Monetario Internacional actualizó sus pronósticos para el país descartando la cifra del 10.000.000% de inflación al cierre de este año, ubicándola ahora en el 1.000.000%. Sin embargo, el organismo estimaba que la economía se contraerá al cierre de 2019 un 35%, especialmente por la caída de la producción petrolera, que ya está por debajo del millón de barriles diarios.


A Trump se le agotó la paciencia 


Ante la falta de resultados de las conversaciones que en Barbados y bajo la mediación noruega mantienen representantes del gobierno y la oposición, la Casa Blanca retomó la sendas de las sanciones y la presión.

Hasta ahora no ha dado resultado en su propósito de desalojar a Nicolás Maduro del poder, pero ¿qué lo ha dado?

El gobierno de Nicolás Maduro ha mostrado su capacidad de mantenerse al mando pese a su asfixia económica y al constante deterioro de las condiciones de vida en el país.

Como revelan los casos de los otros países en los que se han aplicado, como Corea del Norte, Rusia o Irán, las sanciones por sí solas no bastan para forzar la caída de un gobierno o un cambio radical de su política.

Sea como fuere, Estados Unidos parece estar lanzando un mensaje con su última decisión, justo en la víspera del encuentro internacional de Lima. Ha dejado de creer en el diálogo de Barbados. O, quizá, nunca lo hizo.


Todas las opciones sobre la mesa

Varios funcionarios estadounidenses, incluido el propio presidente, han asegurado en distintas oportunidades que "todas las opciones están sobre la mesa" cuando se trata de Venezuela, pero indican que por el momento prefieren continuar la presión económica y diplomática.

El asesor de Seguridad Nacional estadounidense John Bolton insinuó horas antes el lunes que Estados Unidos planeaba actuar al respecto pronto. En declaraciones a los periodistas la víspera de una conferencia internacional en Perú para demostrarle apoyo a Guaidó, dijo que Washington estaba preparando medidas “que mostrarán la determinación de Estados Unidos para obtener una transferencia pacífica del poder” en Caracas.

Como parte de esta presión diplomática, EE.UU. impuso sanciones la semana pasada contra otros dos comandantes bajo las órdenes del presidente Maduro, Rafael Enrique Bastardo Mendoza, que lidera las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) y a Iván Rafael Hernández Dala, comandante de contrainteligencia militar (DGCIM). Además incluyó al ministro de Venezuela Tareck El Aissami en la lista de los 10 más buscados por narcotráfico internacional.


Con información de agencias internacionales

Juan Guaidó ha sido el primero en reaccionar a las nuevas sanciones impuestas a Venezuela por EE UU, su principal aliado en el pulso que mantiene contra Nicolás Maduro para forzar una salida a la crisis política e institucional mediante la dimisión del líder chavista, la instalación de un Gobierno de transición y la convocatoria de unas elecciones libres.

El jefe del Parlamento ha destacado que la medida protege, entre otros activos, la refinería Citgo -la más importante que tiene Pdvsa en el extranjero- que estaba amenazada por la disputa en jurisdicción internacional que entabló Cristallex como defensa a una expropiación que sufrió durante el gobierno de Hugo Chávez.

“Cualquiera que quiera beneficiarse de la crisis será ahuyentado. Toda persona, compañía, institución o nación que pretenda hacer negocios con el régimen estará, para efectos de la justicia internacional, colaborando y sosteniendo a una dictadura y será sujeto de sanción y cómplice de crímenes que no prescriben”, ha escrito Guaidó en una seguidilla de tweets.

El jefe del Parlamento venezolano y presidente interino aseguró que la acción busca proteger a los venezolanos y agregó que es “la consecuencia de la soberbia de una usurpación inviable e indolente, que no cuenta con apoyo popular, sino de una estructura cuya fidelidad se mantiene a punta de dinero saqueado a la República”.




  ¿Qué está pasando en Venezuela? ¡COMENTA! Tu opinión es valiosa para nosotros.
  Gracias por visitarnos, no olvides compartir en tus redes sociales y seguirnos en:
  Facebook.com/Circozuela
  Twitter.com/Circozuela
  Instagram.com/Circozuela
Trump aprieta: congela las propiedades del gobierno de Maduro Trump aprieta: congela las propiedades del gobierno de Maduro Reviewed by Alejandro Domecq on 10:04:00 Rating: 5

No hay comentarios.

¿Qué está pasando en Venezuela? ¡COMENTA! Tu opinión es valiosa para nosotros...

Recuerda que somos una comunidad, así que trata como quieres ser tratado... Gracias!